Ser infiel no son mis cartas. Tus tristezas no son mis sonrisas.
No necesito absolutamente de nadie para ser feliz, solo vos.
Cuando ese "vos" te traiciona tenes que sonreír, levantar la cabeza y seguir caminando, porque
las princesas no lloran
y el tiempo cura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario