Ellos son una de las pocas razones de mi felicidad. Son los que me levantan en cada caída, y que en el empujon me alientan para seguir.Esas personas que te dan consejos desinteresadamente, y que podes confiar tu propia vida, que son capaces de perder la de ellos por vos.
Ellos se hacen llamar amigos, pero yo prefiero llamarlos hermanos. Hermanos que me regala esta vida maravillosa. No nos pusieron la misma sangre, pero nos pusieron el mismo objetivo: ayudar a pasar nuestros obstaculos juntos, y disfrutar de nuestros logros. Caminar juntos, hasta el final.
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